jueves, 25 de agosto de 2016

Familiares de altos jerarcas del chavismo ocupan puestos clave en el servicio exterior venezolano

La sede del ministerio de Relaciones Exteriores en Caracas
La sede del ministerio de Relaciones Exteriores en Caracas

Hijos, sobrinos, esposos y hermanos de altos jerarcas del chavismo ocupan puestos clave en el servicio exterior de Venezuela, según determinó un trabajo de investigación de la ONG Transparencia Venezuela.
El personal que se ha formado en Cancillería no solo resulta afectado por la extendida cuota política de la revolución, sino que también sufre el ascenso de los familiares de dirigentes emblemáticos del chavismo.
Por Pedro Pablo Peñaloza
Pocos diplomáticos de carrera, muchos personajes de confianza. Así está compuesto el servicio exterior venezolano, lamentan funcionarios de Casa Amarilla que se ven desplazados por ex diputados oficialistas, antiguos ministros y militares retirados.
No obstante, las fuentes consultadas advierten la agudización de otra “desviación” del sistema. El personal que se ha formado en Cancillería no solo resulta afectado por la extendida cuota política de la revolución, sino que también sufre el ascenso de los familiares de dirigentes emblemáticos del chavismo.
Antes de internarse en las profundidades de la nómina del Ministerio de Relaciones Exteriores, basta con echar un vistazo a la cúpula. La titular de la cartera, Delcy Eloína Rodríguez Gómez, es hermana del alcalde de Caracas y directivo del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Jorge Rodríguez Gómez. Su director de despacho es Rolando Corao, esposo de Jacqueline Faria, exministra, integrante de la plana mayor del PSUV y presidenta de Movilnet. Y la directora general del Despacho del Viceministro para Europa es la internacionalista Andrea Gabriela Corao Faria, hija de Rolando y Jacqueline.
El cónsul de Venezuela en Nueva York es Calixto Ortega. Que se llame igual que el magistrado de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia no es casualidad. Se trata del sobrino del también ex parlamentario oficialista. La diferencia solo está en el segundo apellido. El juez es Ríos, el diplomático es Sánchez.
Rosalba Gil Pacheco, esposa del legislador Darío Vivas (PSUV-Vargas), está al frente del Consulado en Boston. Gil Pacheco, quien se desempeñó como directora de Protocolo en la Asamblea Nacional, fue objeto de una inhabilitación dictada por el difunto contralor Clodosbaldo Russián el 24 de enero de 2007, debido a presuntas irregularidades administrativas durante su gestión como secretaria del Cabildo Metropolitano. Por cierto, Yadira Russián, hija del antiguo contralor, es cónsul en Oporto.
La jefa de la sección consular en Suiza es la segunda secretaria María Gabriela Mendoza Istúriz, sobrina del vicepresidente Aristóbulo Istúriz. En el Consulado de Madrid sirve a la patria Jordana Emilia Ramírez Santos, hija de la exministra de Comunicación y actual directora del diario Correo del Orinoco, Desirée Santos Amaral.
El gobernador del estado Zulia, Francisco Arias Cárdenas, tiene a su hermano Sergio Ramón encargado del Consulado en Cúcuta, al tiempo que su hijo Jesús Javier Arias Fuenmayor ejerce como embajador en Costa Rica.
Glenna Cabello, ministra consejera de la embajada de Venezuela en Francia, es hermana del primer vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello, mismo parentesco que comparten el gobernador del estado Aragua, Tareck El Aissami, y la jefa de la legación criolla ante el Reino de los Países Bajos, Haifa Aissami.
La cónsul general de segunda en Hamburgo, Rebeca Ortega Suárez, es sobrina de la fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz; la ministro consejero Laura Medina, hija del ex canciller Alí Rodríguez Araque, cumple funciones en la embajada de Alemania; y María Marcela Khan Fernández, ministro consejero en Roma, es hermana del “chino” José Khan, quien ha sido diputado, titular de Industrias Básicas y Minería, presidente de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) y de la Corporación Venezolana de Minería, miembro del directorio del Banco Central de Venezuela (BCV) y hasta jefe de la extinta Comisión de Administración de Divisas (Cadivi).
Sofía Teresita Maniglia Meléndez, hija de los almirantes Orlando Maniglia y Carmen Meléndez, ingresó a Cancillería en enero de 2014 y desde esa fecha se desempeña en la delegación de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) en París. En lo que sería una versión bolivariana del eje franco-alemán, mientras la joven de 27 años está en la capital gala, su progenitor representa a la nación en Berlín.
Otras duplas padre-hijo en el servicio exterior venezolano están desplegadas en Iberoamérica. El cónsul en La Habana, Julio Marcelino Chirino, tiene a su vástago Julio Ramón Chirino como embajador en Montevideo. Por su parte, el embajador en Madrid, Mario Isea, es el papá de Carla Isea Saavedra, cónsul de primera en Bilbao.
La periodista Marianella Salazar reveló en 2006 que Yolanda Adela Rojas Urbina y Angiolina Michelena, ex esposas del antiguo fiscal general y actual embajador en Italia, Isaías Rodríguez, ocupaban cargos diplomáticos en España y China, respectivamente. Rojas Urbina falleció el 7 de junio pasado en el puesto de cónsul general en Bilbao.
La revolución bolivariana está casada con la “patria grande” y las relaciones con esta zona del mundo son un tema conyugal. El viceministro para América Latina y el Caribe, Alexander Gabriel Yánez Deleuze, incluyó en ese despacho a su esposa Marisela Rojas para coordinar los vínculos con Suramérica.
De todo
El PSUV cuenta con una “bancada” en el servicio exterior. Los ex diputados rojos Alfredo Murga (Paraguay), Hayden Pirela (Dominica), Filinto Durán (Honduras), José Francisco Javier Arrúe (Nicaragua), Alberto Castellar (Brasil), Imad Saab Saab (Siria) y Mario Isea (España) figuran entre quienes cambiaron su curul por una embajada. Por su parte, Ricardo Capella representó al estado Yaracuy en la Asamblea Nacional y ahora es cónsul en Barcelona, España. Además, es hermano del exministro de Salud, Roger Capella.
Iván Zerpa no fue legislador, pero tuvo una larga experiencia como secretario de la Cámara, siempre al lado del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Zerpa está de embajador en China y es el padre de Simón Zerpa, quien ha dirigido el Fondo Chino, el Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden), el Banco de Desarrollo Económico y Social (Bandes) y es viceministro de Inversión para el Desarrollo.
Si –como repite incesantemente el chavismo – la República Bolivariana es víctima de una ofensiva internacional, tres ex ministros de la Defensa ya tomaron sus puestos de combate: el citado Maniglia, Lucas Rincón (Portugal) y Diego Molero Bellavia (Perú). En el pelotón también resaltan Jesse Chacón Escamillo (Austria), Jorge Luis Durán Centeno (Panamá), Alí de Jesús Uzcátegui Duque (República Dominicana), Wilmer Barrientos (Canadá), Carlos Eduardo Martínez (Argentina) y Arévalo Méndez (Chile).
El expresidente del Tribunal Supremo de Justicia, Iván Rincón Urdaneta (Colombia), el antiguo defensor del pueblo, Germán Mundaraín (Vaticano), y los ex ministros Yuri Pimentel (San Vicente y las Granadinas), María Urbaneja (México) y Nora Uribe (El Salvador) continúan luchando a la distancia para demostrar que, pese a colas, escasez e inflación, el modelo socialista no fracasó.
Nota de la redacción:
-María Gabriela Chávez, hija del difunto presidente Hugo Chávez, es la representante permanente alterna de la República Bolivariana ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), que tiene su sede en Manhattan, Nueva York, Estados Unidos.
-Antonieta Alvarez, hermana del embajador ante la OEA, Bernardo Alvarez, ocupa el cargo de Primer Secretario en la embajada de Venezuela en Madrid, España.

A 4 años de la tragedia de Amuay no hay responsables

El 25 de agosto de 2012 el terror se apoderó de la población de la península de Paraguaná. (Foto: Archivo)
El 25 de agosto de 2012 el terror se apoderó de la población de la península de Paraguaná. (Foto: Archivo)

Era la madrugada del sábado 25 de agosto de 2012, cuando una estruendosa explosión estremeció cielo y tierra en Paraguaná, estado Falcón, Venezuela, publica El Carabobeño.  En cuatro días las cifras arrojaron 55 fallecidos, 156 heridos y varias personas desaparecidas. A cuatro años de la tragedia, aún no hay responsables.
Por Basyl Macías
La explosión de una nube de gas propano tras una fuga, causó una explosión en la Refinería de Amuay en Judibana. Implicado: un operador de PDVSA.
La explosión en la refinería de Amuay fue un desastre ocurrido hoy hace cuatro años, lo que resultaría una de las más terrible tragedias en esa refinadora de crudo de la costa occidental de la península de Paraguaná, municipio Los Taques.
El Complejo Refinador de Amuay es una instalación para la refinación de petróleo perteneciente a la empresa energética estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
Esta se encontraba entre las cinco mayores del mundo, hasta que su organización fue reestructurada en 1997, año en el que se vinculó operativa y administrativamente con la Refinería Cardón de esa misma península y la Refinería Bajo Grande, en el estado Zulia, para integrar el Centro de Refinación de Paraguaná. Hoy en día considerado el tercer mayor complejo refinador de petróleo del mundo.
Siniestro
A las 12:35 antes meridiem se recibe la primera alerta sobre la fuga de propano en el bloque 23 de almacenamiento del Complejo Refinador de Paraguaná en Amuay, lo que provocó que los bomberos de PDVSA actuaran inmediatamente acordonando la zona, cerrando las avenidas Bolívar de Judibana y la Intercomunal Alí Primera.
Exactamente a la 1:07 de la mañana se produjo la explosión de los gases acumulados por la fuga que ocasionó una onda expansiva de gran magnitud, trayendo como consecuencia graves daños a las estructuras aledañas y al Destacamento Nº 44 de la Guardia Nacional.
Además, las ondas expansivas provocaron pánico en la población cercana, por lo que sus habitantes evacuaron la zona voluntariamente.
El entonces ministro de Petróleo y Minería del país, Rafael Ramírez, declaró que la causa de las explosiones fue la formación de una nube de gas tras una fuga.
Durante el transcurso del suceso, se conoció que fueron afectados nueve tanques de la zona del bloque 23 de almacenamiento, por fuertes llamas que se instalaron en los tanques 200, 203 y 204, siendo este último apaciguado tres días después, el 28 de agosto en horas de la mañana, luego de que se consumiera en su totalidad, el contenido del tanque.
Hacia las 9 de la mañana del 25 de agosto, las autoridades manifestaron que el incendio estaba controlado, y que los heridos fueron asistidos en el hospital Calles Sierra de Punto Fijo y en el hospital Coromoto de Maracaibo. La comunidad de Punto Fijo prestó espacios para los servicios de salud.
El 26 de agosto, la cifra de muertos se elevaba a 41 y la de heridos a 86. El lunes 27, los fallecidos a causa de aquella tragedia llegan a 48 y 156 heridos. Y al menos tres mil 403 viviendas afectadas, además de las incuantificables pérdidas materiales.
El martes 28 de agosto luego de cuatro días, las llamas fueron extinguidas en su totalidad. Y en la tarde del 4 de septiembre, uno de los tanques volvió a encenderse en llamas, lo cual fue controlado por los bomberos rápidamente.
Los hechos
La noche del domingo pasado, una válvula de control en la línea de transferencia de generador al reactor falló, paralizando por completo el craqueador catalítico de la planta que presentaba problemas desde hace dos años con fugas, asegura Iván Freites, secretario general del Sindicato De Trabajadores Petroleros y Gasíferos del estado Falcón.
Este es el craqueador más grande del país, con capacidad de producir 108 mil barriles de gasolina diarios, comprometiendo aún más la grave situación de producción de gasolina, sus componentes, gas y alquilatos, destaca el trabajador.
La misma situación la experimentan las refinerías El Palito y Puerto La Cruz. Esto dejaría a la refinería de Cardón como la única que produce el combustible en el país, luego de reanudar sus operaciones la semana pasada con la manufactura de 60 mil barriles al día, a pesar de tener capacidad para 105 mil.

Reacciones
El Ministerio Público inició una investigación inmediata, designando para ello a un equipo de expertos de la Unidad de Criminalística.
El fiscal nacional Jimi Goite, coordinaría las investigaciones y ordenaría realizar las diligencias orientadas a determinar las causas del hecho.
Por su lado, el ministro Rafael Ramírez señaló que tras el accidente, se hizo una parada programada de actividades, y que en dos días se reiniciarían las labores en la planta.
El presidente de Venezuela, para entonces, Hugo Chávez Frías, decretó tres días de duelo nacional por todas las personas fallecidas en este siniestro y el domingo 26 de agosto, se presentó en el edificio administrativo de la refinería de Amuay.
El vicepresidente de PDVSA y viceministro de Petróleo y Minas para ese año, Eulogio del Pino, señaló en una entrevista de la estatal televisora VTV, que no descartaba la tesis de sabotaje como causa de la explosión.
Una bomba de tiempo
Hoy, a cuatro años de esa tragedia que conmovió a Venezuela y al mundo, la refinería del Complejo Refinador Paraguaná no logra recuperarse.
El representante de la Federación de Trabajadores de Falcón (Fetrafalcón) y miembro de la Mesa de la Unidad Democrática en Carirubana, Carlos Colina, declaró al diario Primera Noticia, que el Centro de Refinación Paraguaná continúa siendo “una bomba de tiempo”.
Colina aseguró que, pese a que el Estado reconociera que la explosión se produjo por “errores técnicos”, hasta los momentos no ha salido a la luz pública un documento que indique qué fue lo que verdaderamente pasó ese día.
El sindicalista afirma que el Complejo Refinador de Paraguaná no tiene actualmente, ni cantidad ni calidad de personal calificado, para atender las averías que ocurren diariamente dentro de la industria.
De acuerdo a cifras manejadas por el sindicalista, dentro de la refinería de Amuay presuntamente han ocurrido unos 60 incidentes, y entre 30 y 40 accidentes desde enero del 2016, lo que demostraría la impericia por parte del personal, para mantener la seguridad dentro de la misma.
Colina detalló que la gerencia del Complejo Refinador no se preocupa para que el trabajador tenga acceso a los implementos básicos de seguridad, pasando por alto el contrato colectivo y las leyes de seguridad laboral.
El sindicalista pide ayuda a los organismos internacionales especializados en los derechos humanos y a los parlamentarios de la Asamblea Nacional, especialmente la del diputado Luis Stefanelli, quien desde hace algún tiempo se encuentra estudiando el caso.

Cierre técnico

Aunque Amuay actualmente está produciendo entre 310 y 340 mil barriles de 645 que podría producir, Iván Freites explicó en una entrevista al diario La Verdad del Zulia, que esta cantidad se está almacenando para luego procesarse.
“Eso es prácticamente un cierre técnico, porque no está cumpliendo las funciones de una refinería”. Aparte de la planta catalítica, en Amuay se paralizó también la hidrodesulfuradora, la de azufre y el flexicoquer, de acuerdo con denuncias de trabajadores de la organización.
“De ser emblema en el mundo, quedaron para recibir productos importados como gasolina, gasoil, componentes. Es bastante lamentable que no se hayan hecho los correctivos”, afirma el sindicalista.
Freites sostiene que el déficit técnico viene acompañado de una fuga de talentos. “Los últimos ocho años han migrado más de 10 mil trabajadores profesionales formados desde 1998 hasta acá, por inseguridad industrial, politización y bajos salarios”.
“El trabajador busca bienestar y aquí en la industria petrolera, los salarios son de hambre. Un superintendente de planta gana 70 dólares, un gerente de línea no llega a 300 al mes”, denunció.